lunes, 11 de marzo de 2013

Una educación que MATA


Estas últimas clases, nuestro profesor Miguel Sola, nos ha facilitado mucha información sobre la escuela que tenemos, y la escuela que deberíamos de tener según personas como Tonucci, Juan Antonio Melé, entre otros.  Por ello, gracias a los señuelos que Miguel nos ha proporcionado, ahora dedicaré una pequeña porción de mi tiempo y espacio del blog a destacar elementos que me han llamado la atención.

Primero, voy a ceñirme a dos cosas dichas por Miguel Sola que me han interesado. La primera siendo "yo voy a dar señuelos para que vosotros investiguéis por vuestra parte" refiriéndose al primer proyecto en el que trabajamos. Aquí vemos como se responde de nuevo a la cuestión plantada por un miembro de la clase, Juan María García Díaz, en su blog:"Enfrascado en esta duda y planteándome si realmente estábamos ante un verdadero proceso educativo o ante un proceso de manipulación, en el que el profesor nos hace llegar a la respuesta que le interesa...partiendo de los textos propuestos por Miguel estaba ante un proceso en el que había leído,pensado comparado, reflexionado y se había generado una motivación intrínseca que me había empujado a investigar por mí mismo,¿acaso no es esto lo que considero educación?" 


Y la segunda, "lo importante no son los contenidos, sino como se enseñan." Al leer de nuevo la frase en mi casa, me vinieron a la cabeza dos vídeos, cuyos enlaces facilitaré a continuación,los cuales son un vivo ejemplo de lo que la educación puede conseguir y de su verdadero potencial, si todos nos esforzamos. El primer vídeo es un documental llamado Pensando en los demás en el que se aprecia como el maestro Kanamori educa a sus alumnos a través de los sentimientos y sobre la vida: http://www.youtube.com/watch?v=f9WzX5Svi3k. El segundo vídeo se trata de un reportaje llamado La educación en el Gracia de Málaga, en el que se puede observar el gran cambio y mejoría educativa que ha sufrido este colegio, el cual antes era en toda regla un colegio gueto con mala reputación.

Ahora me centraré en Francesco Tonucci, también conocido por el seudónimo "Frato", el cual es un pensador, psicopedagogo y dibujante italiano.

Gloria comenta en su blog que "muchas veces criticamos le educación de nuestros abuelos o, incluso nuestros padres, sin pararnos a pensar tanto en lo positivo como en lo negativo que había antes y que ahora no hay y viceversa", sin embargo, Tonucci dice claramente que no se debe comparar la escuela de hoy con la de ayer, porque las circunstancias cambian.

En uno de los documentos proporcionados por nuestro profesor, Tonucci decía que "la escuela para ser escuela debe ser: pública, de iguales, y abierta a la diversidad donde se aprenda a vivir." Estoy totalmente de acuerdo con lo que dice Tonucci, pues en las escuelas de hoy en día se cierran en banda centrándose únicamente en una serie de asignaturas, las cuales debido a los métodos educativos y evaluativos vigentes basados en la capacidad memorística, se olvidarán. Sin embargo, ¿qué mejor enseñanza puede existir de la de la vida misma? Puesto como también comenta Tonucci, "el éxito escolar no tiene relación con el éxito en la vida." Sin duda alguna, la diversidad es esencial en la vida, pues enriquece, y como sostiene Manuel Fernández Navas, no tiene sentido que la escuela sea un lugar donde no exista la diversidad, y la calle sí sea un lugar donde exista.

"Necesitamos una escuela para todos" y la igualdad que exige la democracia en la que estamos reclamaba Tonucci en su conferencia, pero, efectivamente, "la escuela se ha quedado en una escuela para pocos a pesar de que asistan todos." Si la escuela que tenemos no es buena para mañana, tampoco lo es para hoy. Por este motivo, es necesario un cambio radical del sistema educativo, empezando por desvincular la educación de la política.

Antiguamente, como cuenta Tonucci, sólo los niños cuyos padres tenían los conocimientos suficientes tenían las bases culturales necesarias, las cuales eran completadas por la escuela. He de decir que las cosas no han cambiado demasiado, pues esos niños que provienen de entornos socioculturales pobres "necesitan más la ayuda que la escuela que los expulsa debería proporcionarles."(Ignorancias u olvidos que consienten la reforma, Miguel Sola.) El sistema los ve como un estorbo, por lo que mediante los métodos de evaluación (que "clasifica de forma negativa" como sostiene Tonucci) procuran deshacerse de ellos. Indignante, pero cierto. El primer día de clase Miguel Sola hizo que reflexionase sobre si la escuela refuerza positivamente a su alumnado. Ahora es cuando yo digo, NI DE COÑA!! La escuela hace creer a las personas que no sirven, y refuerzan negativamente a éstas, cosa a la que no hay derecho y no se debe consentir. La escuela de la vida a mi me ha enseñado que no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita.

El documento de la entrada del blog de Lola Urbano refuerza mi creencia de que la escuela no refuerza positivamente, sino que mata. "Tal vez haya que seguir denunciando lo que sabemos que no sólo no funciona para ser o no finlandeses, sino que practicamos una educación que MATA...mata la creatividad, la alegría, las ganas de aprender, el alma de la chiquillería..." Sin embargo, en una cosa estoy en desacuerdo, y es que a las personas se les da bien quejarse, pero cuando llega la hora de la verdad, callan mientras otorgan. El error que creo que se comete para que se maten tantas cosas como dice Lola es el enfoque de la educación. Los colegios se aferran a sus métodos ya antiguos, y se niegan rotundamente a que profesores jóvenes e innovadores emprendan una nueva forma educativa, pues ¿este que acaba de salir de la universidad con pajaritos en la cabeza va a saber más que un maestro con 40 años de docencia a sus espaldas? Pues seguramente, SÍ. No hay que darles unos contenidos curriculares concretos que no incentiven la investigación, reflexión, creatividad, sino todo lo contrario. Se ha de fomentar el uso de estos contenidos prácticamente, hacerlos visuales.

Otro de los temas que me siento obligada a exponer es la relación familia-escuela. Hasta hace relativamente pocos años, los padres apoyaban a los profesores en sus decisiones, y si un niño recibía un reglazo por el maestro, recibía otro más al llegar a casa. Quisiera saber qué error tan garrafal hemos cometido en tan poco tiempo para que los niños hayan perdido tanto respeto por todo. Supongo que la permisividad y sobreprotección tienen mucho que ver. Los padres están cada vez más en desacuerdo con la escuela, como bien apunta Gloria en su blog y el profesorado está cada vez más devaluado, incluso por el mismo Estado. ¿Cómo se pretende mejorar la escuela si el propio Estado desconfía y devalúa a los maestros?

Bueno, considero que por hoy ya he cumplido, así que espero volver pronto con más y mejor.



1 comentario:

  1. No sólo has cumplido, Ana, has hecho un trabajo muy bueno, como el anterior (en realidad, el siguiente, pero yo los estoy leyendo en orden inverso a tus publicaciones).
    No te consiento, a partir de ahora, que sigas estando callada en clase, te quiero interviniendo y exponiendo en voz alta y clara lo que piensas, que es muy rico.
    Gracias por trabajar tan bien.

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